El Paparajote de Oro nació de una broma entre amigos y terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad de DPiedra. La idea une dos símbolos muy queridos de Murcia: la hoja de limonero y el paparajote, un dulce ligado a la cocina de la huerta.
De la hoja de limonero a la joya
Según el reportaje de Turismo de la Región de Murcia, Guillermo Sánchez incorporó una hoja natural de limonero a esta creación. El artículo explica que el diseño dio lugar a distintas piezas —como colgantes, pulseras y broches— y que fue reconocido como Producto Artesano del Año de la Región de Murcia en 2016.
La propuesta encontró un lugar especial en una ciudad donde el paparajote es mucho más que un postre: es un recuerdo de la huerta y una manera de compartir la identidad murciana.
Artesanía, memoria y territorio
El valor de la pieza está también en la historia que cuenta: una forma de llevar consigo un símbolo de la gastronomía local y de celebrar aquello que hace reconocible a Murcia.
El reportaje turístico recoge además cómo el Paparajote de Oro pasó a ocupar un lugar protagonista en la identidad de la tienda.

La historia también se cocina
En el reportaje, Guillermo visita la cocina de El Huertanico para aprender a preparar paparajotes. El vídeo conserva ese encuentro entre oficio, tradición culinaria y joyería.
Vídeo: 1001 Sabores Región de Murcia · Ver el reportaje original.
Una pieza para compartir el orgullo de Murcia
El Paparajote de Oro también se ha entregado como reconocimiento en el ámbito de las fiestas y tradiciones murcianas. Así, la joya conecta el trabajo artesanal con una cultura viva, hecha de sabores, celebraciones y recuerdos compartidos.


Un símbolo hecho joya. El Paparajote de Oro reúne naturaleza, gastronomía y artesanía en una creación nacida en Murcia.

